Yakgwa
Un dulce tradicional coreano hecho friendo una masa con aceite de sésamo hasta dorarla, para luego sumergirla en un almíbar de jengibre y canela. Es crujiente por fuera, tierno por dentro y tiene la dulzura combinada de la miel y el almíbar.

Ingredientes
Masa
- Harina200g
- Sal1 pizca
- Pimienta negra1 pizca
- Aceite de sésamo3 cucharadas
- Miel4 cucharadas
- Vino de arroz para cocinar3 cucharadas
- Jengibre en polvo1/2 cdta.
Almíbar
- Agua2 tazas
- Azúcar2 tazas
- Sirope de arroz (jocheong)2 cucharadas
- Canela en polvo1 cucharadita
- Jengibre en polvo1/2 cdta.
Aceite para freír y guarnición
- Aceite de cocinaAl gusto, para freír
- PiñonesUn poco
Preparación
- 1

Tamiza la harina junto con la sal, la pimienta y el jengibre en polvo.
- 2

Agrega el aceite de sésamo y frota con ambas manos hasta que quede como migas, luego tamiza de nuevo.
- 3

Agrega la miel y el vino de arroz a la harina tamizada.
- 4

Une la masa suavemente, solo hasta que no queden restos de harina seca; no la trabajes demasiado o perderá las capas.
- 5

En una olla, cocina a fuego medio el agua y el azúcar sin remover hasta reducir a la mitad. Retira del fuego, incorpora el sirope de arroz, la canela y el jengibre en polvo, y deja enfriar para obtener el almíbar.
- 6

Estira la masa con un rodillo hasta un grosor de 0,5 a 0,8 cm.
- 7

Dobla y estira la masa dos o tres veces para lograr una textura hojaldrada, o dale forma tal cual para un yakgwa clásico. Córtala en trozos con un cuchillo.
- 8

Calienta el aceite a unos 140°C y fríe la masa lentamente; cuando las piezas floten, sube un poco la temperatura y fríe hasta dorar.
- 9

Fríe hasta que quede uniformemente dorado, luego escurre sobre una rejilla.
- 10

Sumerge el yakgwa frito en el almíbar frío durante al menos 3 horas para que el almíbar penetre por completo.
- 11

Saca el yakgwa del almíbar y colócalo sobre una rejilla durante una hora para que escurra el exceso de almíbar.
- 12

Termina decorando con piñones u otros frutos secos.
Consejos
Une la masa con suavidad, sin amasarla demasiado; si se trabaja de más, no quedará hojaldrada al freírla. Sumerge el yakgwa en el almíbar mientras aún está caliente para que se impregne bien por dentro.