Patjuk (gachas coreanas de judías rojas)
Un patjuk casero endulzado suavemente con sirope de arroz. Las judías rojas se escaldan una vez para quitarles su amargor natural, se cuecen en olla a presión hasta que estén tiernas, se trituran hasta obtener una textura fina y se cuecen a fuego lento con sirope de arroz y sal. Son unas gachas dulces de judías rojas saludables, sin otros aditivos, que dejan brillar el sabor natural de las judías.

Ingredientes
Ingredientes
- Judías rojas (azuki)1 taza
- Arroz glutinoso1/2 taza
- Agua1 L
Salsa y condimentos
- Sirope de arroz (jocheong)1 taza
- AzúcarUna pizca
- Sal1 cdta
Preparación
- 1

Lávate bien las manos y prepara todos los ingredientes que necesitas.
- 2

Las judías rojas tienen un amargor característico, así que usarlas tal cual puede resultar áspero. Añádelas al agua hirviendo a borbotones y escáldalas unos 7 minutos.
- 3

Escurre las judías escaldadas en un colador, enjuágalas ligeramente una vez bajo el grifo y luego pon 1 taza de judías y 1 L de agua juntos en la olla a presión y empieza a cocer.
- 4

Mantén el fuego fuerte hasta que la válvula de la olla a presión empiece a moverse; luego baja a fuego medio-bajo y cuece a fuego lento 40 minutos. Las judías deben quedar tan blandas que se aplasten fácilmente con los dedos.
- 5

Pasa las judías bien cocidas a una olla y llévalas a ebullición con sirope de arroz, azúcar y sal. Si no lo quieres muy dulce, puedes sazonar solo con sirope de arroz y sal.
- 6

Lo ideal es una consistencia que se deslice lentamente. Si está muy espeso, añade un poco de agua y tritúralo ligeramente una vez con una batidora de mano.
- 7

Pasa las judías una vez por un colador no demasiado fino para que la textura quede aún más suave.
- 8

Vuelve a ponerlo en la olla y cuécelo a fuego lento una vez más para terminar. Si quieres más cantidad, añade más agua a las gachas y ajusta la consistencia con harina de arroz glutinoso.
Consejos
Escaldar las judías rojas una vez para quitarles el amargor da un patjuk mucho más limpio y sabroso. Usar sirope de arroz en lugar de azúcar aporta un dulzor sutil y refinado y más profundidad de sabor.