Ojingeo-twigim (calamar frito crujiente coreano)
Calamar frito coreano crujiente y tierno. El calamar limpio se escalda ligeramente, se reboza en una masa fría y se fríe dos veces para que quede crujiente por fuera y jugoso por dentro. Igual que los calamares fritos de un puesto de comida coreano, es ideal como aperitivo o para acompañar la bebida.

Ingredientes
Ingredientes
- Calamar3-4 unidades
- Harina para rebozar1 taza
- Agua fríaal gusto
- HieloAl gusto
- Aceite para freíral gusto
- SalAl gusto
- PimientaAl gusto
- Cúrcuma en polvoAl gusto
Preparación
- 1

Separa el cuerpo del calamar de las patas y retira bien las vísceras. Puedes dejar la piel sin pelar para darle más textura.
- 2

Escalda brevemente el calamar limpio en agua hirviendo y luego escúrrelo. Si se fríe crudo, la humedad hace que se despegue el rebozado, así que escáldalo un poco para reducirla.
- 3

Mezcla la harina para rebozar con un poco de sal, pimienta y perejil. Añadir un poco de cúrcuma le da un apetitoso color dorado.
- 4

Agita la mezcla dentro de la bolsa para que se integre de forma uniforme sin grumos.
- 5

Prepara una masa con la harina, el agua fría y el hielo. Una masa fría queda más crujiente; busca una textura espesa pero que fluya. Si es muy espesa, el rebozado queda pesado.
- 6

Calienta el aceite a temperatura media. Cuando una gota de masa se hunde a la mitad y vuelve a subir, está listo. Reboza el calamar en la masa y fríelo hasta que quede crujiente.
- 7

Fríe una vez ligeramente, deja reposar un momento y fríe una segunda vez para que quede aún más crujiente.
- 8

Con la doble fritura, el calamar queda crujiente por fuera y jugoso por dentro. Disfrútalo tal cual o con una salsa picante para mojar.