Kongjaban (soja negra estofada coreana)
El kongjaban es un acompañamiento coreano clásico que se prepara estofando la soja sin remojarla antes. La soja negra se hierve en agua añadiendo primero el azúcar para que no se endurezca, luego se estofa con salsa de soja y sirope de maíz hasta que quede brillante, y se termina con un poco de semillas de sésamo tostadas. Dulce, salado y brillante, combina perfectamente con el arroz y es ideal para las loncheras.

Ingredientes
Ingredientes
- Soja negra1 taza
- Agua4 tazas
- Azúcar4 cucharadas
- Salsa de soja4 cucharadas
- Sirope de maíz1 cucharada
- Semillas de sésamo tostadas1/2 cda
Preparación
- 1

Enjuaga bien la soja negra y escúrrela en un colador.
- 2

Sin remojar la soja, pon la soja negra enjuagada y el agua en una olla y lleva a ebullición a fuego alto. Cuando empiece a hervir, añade el azúcar, baja el fuego y cuece a fuego lento durante 30 minutos. Añadir el azúcar antes que la salsa de soja evita que los granos se endurezcan.
- 3

Cuando el líquido se haya reducido un poco, añade la salsa de soja. Cuando se reduzca un poco más, añade el sirope de maíz y reduce a fuego alto.
- 4

A medida que el azúcar y el sirope de maíz se integran, la soja queda brillante y reluciente y sube espuma. La espuma proviene de la saponina de la soja.
- 5

Reduce hasta que quede solo un poco de líquido en el fondo de la olla. Dejar algo de líquido evita que la soja se apelmace al comerla.
- 6

Espolvorea con semillas de sésamo tostadas para terminar.