Galbitang (sopa coreana de costilla de res)
Una sopa de costilla de res tan sabrosa como la de un restaurante, hecha en casa. El caldo de anchoa y alga kelp y un saquito de hierbas aportan profundidad, y retirar la grasa la deja limpia.

Ingredientes
Principal
- Costillas de res1200 g
- Rábano coreano2 trozos
- Cebolla1
- Cebolleta1,5 tallos
- Dientes de ajo12
- Fideos de cristal1 puñado
- Saquito de caldo de anchoa y alga kelp1 saquito
- Saquito de hierbas (para samgyetang)1 saquito
- Granos de pimienta enteros1 cucharada
- Soju1/2 taza
Condimento
- Ajo picado1 cucharada
- Salsa de soja para sopa3 cucharadas
- Salsa de pescado de anchoa2 cucharadas
- Sal1 cucharada
- Pimienta molidaun poco
Preparación
- 1

Descongela las costillas en el refrigerador y luego sumérgelas en agua fría unas 3 horas para extraer la sangre. Escáldalas 5 minutos en agua hirviendo con 1/2 taza de soju y enjuágalas bien bajo el grifo.
- 2

En una olla grande pon las costillas escaldadas, 2 trozos de rábano, 1 tallo de cebolleta, 1 cebolla, 12 dientes de ajo, 1 cucharada de granos de pimienta, el saquito de caldo de anchoa y kelp y el saquito de hierbas. Añade 4 L de agua, lleva a ebullición y luego baja a fuego medio-bajo y cuece 1 hora.
- 3

Separa el caldo de los sólidos. Reserva el rábano, conserva la carne y el caldo, y desecha el resto. Deja enfriar el caldo para retirar la grasa.
- 4

Refrigera el caldo unas 5 horas hasta que la grasa se solidifique y quede blanca por encima. Retira la grasa endurecida.
- 5

Corta el rábano reservado en cuadrados gruesos y remoja los fideos de cristal en agua fría 30 minutos; luego escúrrelos.
- 6

En una olla pon las costillas, el rábano cortado, el caldo desgrasado y los fideos remojados; luego sazona con 1 cucharada de ajo picado, 3 cucharadas de salsa de soja para sopa, 2 cucharadas de salsa de pescado de anchoa, 1 cucharada de sal y un poco de pimienta molida. Hierve a fuego alto, baja a fuego medio 5-7 minutos, añade 1/2 tallo de cebolleta picada y da un último hervor. Ajusta la sal al gusto.
Consejos
Escaldar y luego enjuagar, y enfriar para retirar la grasa, dan un sabor limpio pero intenso. Remoja los fideos de cristal de antemano para que absorban menos caldo.