Focaccia sin amasado
La focaccia es el pan del alma que adoran en toda Italia. No hay que amasar en absoluto: solo mezcla los ingredientes y deja reposar la masa en la nevera, y obtendrás una focaccia crujiente por fuera y tierna por dentro, en casa.

Ingredientes
Ingredientes
- Harina500g
- Sal10 g
- Levadura seca7 g
- Agua tibia470 g
- Aceite de oliva3 cucharadas
- Tomates cherryal gusto
- Aceitunasal gusto
- Albahacaun poco
Preparación
- 1

Pon la harina, la levadura y la sal juntas en un bol y mézclalas de forma uniforme.
- 2

Vierte el agua tibia y mezcla hasta que no quede harina seca. No hace falta amasar.
- 3

Rocía unas 2 cucharadas de aceite de oliva sobre la masa mezclada y déjala fermentar en la nevera durante aproximadamente un día.
- 4

Al día siguiente, cuando la masa haya subido bien, pásala a una bandeja de horno y déjala a temperatura ambiente unas 4 horas.
- 5

Presiona con las yemas de los dedos por toda la masa para formar hoyuelos.
- 6

Presiona firmemente los ingredientes que hayas preparado sobre la masa. Aquí usamos tomates cherry, aceitunas y albahaca, pero puedes improvisar con lo que tengas en casa, como patata cocida o romero.
- 7

Mezcla una cucharada de aceite de oliva y una de agua, rocíala uniformemente sobre la masa y hornea en el horno precalentado a 210 °C durante 20–30 minutos hasta que esté dorada.
- 8

La focaccia terminada está aún más deliciosa mojada en aceite de oliva y vinagre balsámico.
Consejos
Solo lleva tiempo; el proceso en sí es muy sencillo. Dejar que la masa fermente bien en la nevera es la clave de un sabor profundo.