Buñuelos de anguila (al estilo coreano con rebozado de cerveza)
¡Un manjar crujiente que se prepara friendo la anguila, que normalmente solo se asa a la sal o con salsa! El rebozado lleva cerveza en lugar de agua para que quede más crujiente, y la doble fritura logra una capa crocante con la anguila jugosa por dentro, servida con salsa chili y salsa tártara.

Ingredientes
Ingredientes
- Anguila limpia2 unidades
- Harina para rebozar (tipo tempura)2 tazas
- Perejil en escamas1 cucharada
- Cerveza1 lata (en lugar de agua)
- Aceite vegetal500 ml (para freír)
- Salal gusto
- Pimienta negraal gusto
Salsas para acompañar
- Salsa chili5 cucharadas
- Salsa tártara5 cucharadas
Preparación
- 1

Seca las 2 anguilas limpias con papel de cocina. (No las enjuagues o soltarán olor a pescado.)
- 2

Sazona ambos lados de la anguila con sal y pimienta al gusto.
- 3

Prepara el rebozado con 1+1/2 tazas de harina para rebozar, añadiendo cerveza en lugar de agua poco a poco hasta lograr una consistencia tipo masa para tortitas. (Usa hasta 2 tazas si las anguilas son grandes.)
- 4

Agrega el perejil en escamas al rebozado y mézclalo. (Pon bastante si el aroma es débil; puedes omitirlo.)
- 5

Corta la anguila en trozos del tamaño de un bocado con unas tijeras.
- 6

Vierte 1/2 taza de harina para rebozar en una bolsa, añade la anguila y agita para cubrirla de manera uniforme.
- 7

Para comprobar la temperatura del aceite, deja caer un poco de rebozado: si sube a la superficie, está listo.
- 8

Cubre con el rebozado la anguila enharinada y fríela por primera vez, colocando los trozos en fila para que no se peguen. Fríela solo a medias, ya que la freirás de nuevo.
- 9

Una vez fría, fríela toda junta una segunda vez hasta que quede crujiente.
- 10

Sírvela con salsa chili o salsa tártara (la blanca es salsa para milanesa de pescado). (La salsa de soja sazonada también combina muy bien.)
Consejos
No enjuagues la anguila, ya que suelta olor a pescado; solo sécala con papel de cocina y sazónala con sal y pimienta. La cerveza en lugar de agua hace el rebozado más crujiente, y la doble fritura mantiene la capa crocante.