Jangajji de pepino y cebolla (encurtido coreano en salsa de soja)
¡Un jangajji agridulce de pepino y cebolla que combina a la perfección con la carne! Se curan los pepinos con azúcar y, con el líquido que sueltan, se prepara una salmuera de soja y vinagre que se vierte por encima; tras reposar un día se obtiene una guarnición crujiente y refrescante.

Ingredientes
Ingredientes
- Pepino4
- Cebolla2
- Chile cheongyang (chile verde coreano)8
- Chile rojounos pocos (opcional)
Salmuera
- Azúcar180 g
- Salsa de soja1 taza
- Vinagre1 taza
Preparación
- 1

Lava los pepinos, córtalos por la mitad a lo largo y retira las semillas del centro con una cucharadita.
- 2

Córtalos en trozos del tamaño de un bocado, mezcla con 180 g de azúcar y deja curar durante 6 horas. (Ajusta el azúcar al gusto.)
- 3

Tras 6 horas, los pepinos sueltan mucho líquido; no lo tires JAMÁS.
- 4

Saca los pepinos y mézclalos con la cebolla en rodajas y los chiles cheongyang. (Añadir unos chiles rojos le da un bonito color.)
- 5

Lleva a ebullición 2 tazas del líquido de los pepinos junto con 1 taza de salsa de soja y 1 taza de vinagre.
- 6

Vierte la salmuera hirviendo, aún caliente, sobre las verduras mezcladas.
- 7

Déjalo reposar a temperatura ambiente alrededor de un día y luego refrigéralo. Está aún más rico tras unos días, cuando la cebolla absorbe el sabor.
Consejos
No deseches el líquido que sueltan los pepinos curados con azúcar: úsalo para la salmuera y conseguirás un sabor más profundo. Vierte la salmuera bien caliente para mantener lo crujiente y déjalo reposar unos días para que la cebolla también absorba el sabor.