Arroz frito con falda de res y minari
Un arroz frito de temporada elaborado salteando aromático minari de primavera y sabrosa falda de res con arroz del día anterior. Empieza con un sabor intenso y carnoso y termina limpio con el frescor del minari: un plato primaveral que abre el apetito.

Ingredientes
Ingredientes
- Minari (perejil de agua)100g
- Falda de res en lonchas finas250g
- Cebolleta1 tallo
- Huevo2
- Arroz cocido frío2 tazones
Salsa
- Salsa de soja2 cdas.
- Salsa de ostras1 cda.
- Azúcar1/2 cda.
- Hojuelas de chile rojo (gochugaru)1/2 cda.
- Aceite de sésamo2 cdas.
Preparación
- 1

Remoja el minari un momento en agua con vinagre, enjuágalo y escúrrelo.
- 2

Corta el minari, sobre todo los tallos, en trozos de 2 cm, y pica la cebolleta en rodajas finas.
- 3

Dora la falda de res en lonchas finas con una pizca de sal; cuando esté hecha, retírala y córtala en trozos del tamaño de un bocado.
- 4

Fríe los huevos a tu gusto y resérvalos.
- 5

Mezcla 2 cucharadas de salsa de soja, 1 cucharada de salsa de ostras, 0,5 cucharada de azúcar y 0,5 cucharada de hojuelas de chile para hacer la salsa de sazón.
- 6

Añade la falda de res cortada, el minari y la cebolleta a una sartén caliente y saltea. La falda suelta su propia grasa, así que no hace falta añadir aceite.
- 7

Cuando el minari y la cebolleta se hayan ablandado ligeramente, añade la salsa de condimento.
- 8

Mezcla de manera uniforme y luego añade el arroz frío cocido.
- 9

Con dos paletas de arroz, remueve como si deshicieras los granos para que el aliño los cubra de manera uniforme, y saltea levantando hacia arriba —sin aplastar— hasta que quede suelto y esponjoso. Al final, vierte un chorrito de aceite de sésamo alrededor de la sartén y apaga el fuego.
- 10

Presiona firmemente el arroz frito en un tazón y luego voltéalo sobre un plato para darle forma.
- 11

Coloca encima un huevo frito y adorna con las hojas de minari reservadas. Termina espolvoreando semillas de sésamo por encima.
Consejos
Las hojas del minari son finas y tiernas, por lo que se marchitan y se ablandan enseguida en cuanto les llega el calor. Añade las hojas justo al final, o resérvalas y ponlas crudas sobre el arroz: así el aroma y la textura resaltan mucho más.